Prometí no volver a escribir, que absurdo, también prometí
no volver a verte.
Vuelves a mi vida como un huracán de calma, para ser parte
de un todo, para agarrarme la mano, para enseñarme que el amor no es un estado
transitorio, para hacerme entender que querían decir todas esas notas, ese
constante “necesita mejorar” que retumba en mi cabeza.
Los días 27 me has traído la paz y la calma, la calidez y tu
abrazo.
Este día es tuyo, único , lleno de luz. Vuelvo a escribirte con el deseo de sacarte una sonrisa,
vuelvo con la intención de hacerte feliz, vuelvo para ser hogar.
Respírame fuerte para hacernos tangibles. Respírame.
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