domingo, 1 de marzo de 2015

Del hogar queda todo, este día es sólo tuyo.

Prometí no volver a escribir, que absurdo, también prometí no volver a verte.

Vuelves a mi vida como un huracán de calma, para ser parte de un todo, para agarrarme la mano, para enseñarme que el amor no es un estado transitorio, para hacerme entender que querían decir todas esas notas, ese constante “necesita mejorar” que retumba en mi cabeza.

Los días 27 me has traído la paz y la calma, la calidez y tu abrazo.

Este día es tuyo, único , lleno de luz. Vuelvo a escribirte con el deseo de sacarte una sonrisa, vuelvo con la intención de hacerte feliz, vuelvo para ser hogar. 

Respírame fuerte para hacernos tangibles. Respírame.