Cuando los días duraban tanto que eran capaces de matarme antes de dormir.
Entonces escribía ésto:
Las montañas rocosas miran nuestro caminar lento,
Hay demasiado niebla para ver nuestro rostro original,
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
No ves, ¿no ves que no puedo respirar?
Golpes en los cristales, llega el suicidio universal, el abrazo tembloroso de la despedida.
Ahora que anochece sin que nos demos cuenta, ahora que el recuerdo viene a hincar sus dientes en mis arterias, tengo canciones que enseñarte que hablan de ríos y de montañas...
http://www.youtube.com/watch?v=e2J-0EtsCpo
Y me odiarás por mucho tiempo, querrás matarme los días de lluvia, descubrirás que quizás fue lo mejor, o no, quizás nunca lo descubras y cierres la puerta y sigas tu curso.
Losdíasveintisietesonunaacuchillaafiladacercadelcorazón.
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